sábado, 1 de junio de 2019

Autobombo: MI AMOR

Esta novela la escribí hace unos cuantos años. La presenté a varios concursos pero, wings, nunca me comí una rosca. Al final me decidí a publicarla en Amazon. En esta plataforma se puede leer gratuitamente, comprar en formato digital e incluso de papel. Creo que tiene sus momentos, aunque no sé si es lo que escribiría actualmente, pero on no ni ha no s'hi pot traure. La reseña de Amazon, todo esto:


La novela parece tratar, con un tono elegíaco, de la fugaz aventura amorosa que su narradora ha tenido con una compañera de estudios cuando ambas eran adolescentes. Con el paso de las páginas la historia explota, se ramifica y se vuelve circular en algunos tramos, ya que es puesta en duda por distintos personajes quienes, en un momento, incluso llegan a apropiarse del lugar del narrador. El juego metaficcional se vuelve sistemático, aunque caótico; la novela acaba siendo un texto fundamentalmente antirreferencial. El recorte espaciotemporal es el del Buenos Aires de los ‘90.

Ojalas dos cosas. Que haya quien la lea, que haya quien la recomiende.

miércoles, 1 de mayo de 2019

George Orwell: REBELIÓN EN LA GRANJA y un poco de otras cosas, también

Me lo encontré.
Leer Rebelión en la granja por primera vez y siendo adolescente, así es como hay que hacer la cosa. Es una lectura iniciática, una lectura que te hiere la empatía de la mejor manera, como El acorazado PotemkinFahrenheit 451 o Las uvas de la ira.
Qué se yo dónde me lo encontré.
El que teníamos en Argentina
allá se quedó, cuando nos vinimos.

La novela de Orwell, qué duda cabe, es la historia de una derrota. El ascenso y caída de la Unión Soviética en todo su esplendor. Uno empatiza con los personajes más entrañables y más derrotados. Dicen por ahí que la CIA estaba encantada de que existiera este libro y 1984, pero a saber. There is no alternative llamaron tiempo después a ese tipo de cosas.

1984 es mucho más siniestra, y lo publicó en 1947. No tenia muchos más años que yo cuando escribió estos monumentos clarividentes.

A Orwell hay que leerlo. Hace varios años me metí entre pecho y espalda Noticia de Catalunya y Sin blanca en París y Londres. Muy bien esos dos también, la verdad.