| Felicidad clandestina |
Son textos de una empatía salvaje, con la mirada fija en la vida que rodea a la autora. No es cruel ni con las cucarachas que protagonizan una masacre inevitable, ni tampoco con los objetivos de su crueldad pasada, mientras rememora.
Casi posmoderna, su reflexión acerca de la palabra es vital e inocente, por lo que no se olvida nunca de que la libertad es eso que se persigue, aunque a veces la presente como un estado de ánimo, o de la mente o un sentimiento.
Clarice Lispector solo renuncia a conocerse a sí misma: es la única derrota tangible que muestra, aquí y allá, en algunos de los pétalos de un poema que conforman cada una de las páginas de su libro.
Clarice Lispector solo renuncia a conocerse a sí misma: es la única derrota tangible que muestra, aquí y allá, en algunos de los pétalos de un poema que conforman cada una de las páginas de su libro.
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