viernes, 10 de abril de 2026

Antologia, de Josep Piera (poemario en valenciano, 1987)

De la biblioteca

Gregal Llibres publicó en 1987 una Antología de la obra poética del escritor valenciano Josep Piera, fallecido en abril de 2026. Recoge poemas de ocho de sus poemarios, y un par que estaban inéditos. Textos en general sobrios, de vocabulario riguroso, la pérdida por doquier... 

miércoles, 8 de abril de 2026

Clarice Lispector: A hora da estrela (La hora de la estrella)

Me lo enviaron
de una librería
brasileña.

No existe el arte por el arte, es lo que muestra La hora de la estrella, novela póstuma de Clarice Lispector que, travestida en la voz del narrador ficticio Rodrigo S.M., cuenta la historia penosa, sometida y desplazada de Macabea, una pobre, pobrísima mujer que malvive en Río de Janeiro como puede. Y mientras puede.

Y al final, uno no puede más que detestar al narrador, tan poco a la altura de la historia que está contando. Y no por eso mismo, tamaño imbécil, narrador poco confiable o respetable, no es un alter ego de la autora. Aunque escriba bonito...

jueves, 2 de abril de 2026

Lola González Montolío: QUAN S'EIXALA UN OCELL

Lo venden en
la París Valencia.

Quan s'eixala un ocell (Lola González Montolío, 2005), que significa "cuando se le cortan las alas a un pájaro" —y no digo desala porque ese verbo no lo conocía hasta hoy— es un poemario de madurez y de urgencia, pero no desde el miedo a que sea demasiado tarde, sino desde la urgencia que no puede mancillarse porque es la que nos da la fuerza de querer ser libres.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Reseña corta: Água viva, de Clarice Lispector (prosa brasileña, 1973)

Lo compré nuevo,
me lo enviaron
desde Brasil.

Água viva
toma su título, parece ser, de un pasaje de los evangelios. Es lo que afirma Eucanaã Ferraz en el posfacio. No es una novela, es una epístola. Una carta a Dios, según me parece. A un Dios que niega y al que habla como a una expareja, al que enfrenta, al que ruega. También niega la palabra, y si al principio era el verbo, la búsqueda de todo lo que el silencio puede dar es también negar a Dios.

Yo veo mucho Nietzsche en Água viva, toda vez que la autora niega la posibilidad misma de la comunicación mientras gasta sus mejores energías en ella. Bella prosa, y seguramente adelantada a lo que vino después, y me refiero a la literatura postmoderna o la poesía del silencio.

martes, 10 de febrero de 2026

NUA E CRUA, de Marta Gautier

Me lo compré
en Wallapop.

Nua e crua en portugués quiere decir "sin tapujos", "la cruda verdad", esas cosas. Pero la verdad es que la única nua en la novela de 2004 de la escritora portuguesa Marta Gautier es la modelo de la portada, porque la protagonista, Marina, que cuenta su propia historia en una primera persona muy peculiar, nunca llega a conocerse ni aceptarse, a pesar de estar obsesionada consigo misma, al punto de que, si mi rudimentario conocimiento del portugués no me falla, crea un álter ego, Bia, que, en su casi vida breve onettiana —en su mundo de fantasía— sabe gestionar sus debilidades y conflictos de una forma que Marina ni sabe, ni quiere, ni ha podido resolver, porque ella no está ni crua ni nua, sino rota.

sábado, 24 de enero de 2026

Branquinho de Fonseca: O BARÃO

O Barão

En 1942, el escritor portugués Branquinho da Fonseca hizo contar su propia historia a un inspector de escuelas que, por los azares de su vida profesional trashumante, acaba aceptando la hospitalidad de un barón local; un patán desquiciado y aburrido, déspota del pueblo, por el que el narrador siente desprecio y fascinación y al que acaba estimando.

Piglia dijo que un cuento siempre cuenta dos historias. Entonces, que el narrador sea inspector de escuelas es imprescindible a esa segunda historia que se desvela al final. El trabajo del protagonista es asegurarse de que los valores de la sociedad se transmitan adecuadamente y al final sabemos que, aunque no sea consciente de ello, es básicamente igual moralmente al barón, no es mejor que él, y que asume plenamente su posición subalterna a pesar de sus dudas iniciales. O sea, un idiota útil, muy pagado de sí mismo, impermeable a cualquier epifanía joyceana. Por tanto, idóneo para sostener el status quo.

martes, 13 de enero de 2026

Triste fim de Policarpo Quaresma, de Lima Barreto


Triste film de Policarpo Quaresma tiene esa cosa garcíamarquiana de que sabés desde el principio que al protagonista le va a ir muy mal en la vida, que va a ser corta y que no va a ser feliz. 

Es una novela aparecida en formato de folletín en 1911, obra del escritor afrobrasileño Lima Barreto. 

Policarpo Quaresma ama su país y todo se confabula para que jamás reciba ni una fracción de todo el amor que siente y que lo lleva a actuar. La naturaleza y sus compatriotas lo destruyen metódicamente, acabando con su salud física, económica y emocional antes de llevarse su vida por delante, que pierde después de un último acto quijotesco, aunque cree que ya no cree en nada. 

Policarpo Quaresma seguramente es uno más de los infinitos personajes neurodivergentes que protagonizan la literatura desde siempre. 

Es destacable la sensibilidad que el autor muestra por los personajes pertenecientes a minorías sociales (mujeres) o étnicas (negros y judíos). Lima Barreto es un actor imprescindible de la literatura latinoamerica. 

miércoles, 7 de enero de 2026

FELICIDADE CLANDESTINA, de Clarice Lispector

Felicidad clandestina
Felicidade clandestina fue editado en 1971 en Río de Janeiro. Es un conjunto de cuentos y similares, publicados algunos originalmente en la prensa de su país, de la escritora brasileña Clarice Lispector.

Son textos de una empatía salvaje, con la mirada fija en la vida que rodea a la autora. No es cruel ni con las cucarachas que protagonizan una masacre inevitable, ni tampoco con los objetivos de su crueldad pasada, mientras rememora.

Casi posmoderna, su reflexión acerca de la palabra es vital e inocente, por lo que no se olvida nunca de que la libertad es eso que se persigue, aunque a veces la presente como un estado de ánimo, o de la mente o un sentimiento.

Clarice Lispector solo renuncia a conocerse a sí misma: es la única derrota tangible que muestra, aquí y allá, en algunos de los pétalos de un poema que conforman cada una de las páginas de su libro.

sábado, 30 de agosto de 2025

Stephanie Land: MAID

Lo compré en Amazon o Iberlibro.

Maid
salió en los EEUU en 2019, es la autobiografía novelada de Stephanie Land, que cuenta su supervivencia en condiciones socioeconómicas terribles. Cría a su hija sin apoyo familiar, cuando no franco boicot; trabaja, destrozando su salud física y mental, como empleada doméstica por un sueldo ridículo; depende de ayudas del gobierno para no caer en la absoluta indigencia.

La novela muestra muy bien lo que es estar solo cuando se es pobre. Los sujetos sujetados que la juzgan cuando paga en el supermercado con talones de comida tiene bien aprendido cómo comportarse y qué decir, que siempre es lo mismo: un "De nada" asqueroso y autocomplaciente, diseñado para hundir moralmente a quien lo escucha y para anular la empatía del agresor, que puede incluso pertenecer, perfectamente, a la misma clase social que la agredida, pero da igual, toda vez que el generoso agresor está alienado. 

La protagonista nunca sabe cómo actuar o qué responder ante la criminalización de su pobreza, y eso es porque está sola. No milita en un partido político ni en un sindicato, no tiene redes que la ayuden a enfrentar con éxito el argumentario reaccionario, y está a merced de las bestias adiestradas como perros de pelea que la obligan a ser cómplice de su propia opresión. 

Al final, la salida individual. El universo conspira, consigue cumplir su deseo de ser escritora, saliendo de la pobreza en ello, y Maid acaba prácticamente convertirda en una novela de la no-ideología.




lunes, 25 de agosto de 2025

Rosalía de Castro: CANTARES GALLEGOS

Creo que me lo encontré
en un rastro o en
una casa de empeños.

Cantares gallegos lo publicó la escritora ídem Rosalía de Castro en 1863, y marcó la instauración del Día de las Letras Gallegas el primer centenario de la primera edición.

Airiños, airiños aires me lo encontré por primera vez, casi seguro, cuando era pibe, leyendo una historieta de Julio Álvarez Cao. A medida que iba ídem el libro me decía que me lo iba a volver a encontrar por fuerza, y sí, en la página 133 está.

Un poemario con los ojos puestos en el pueblo: En sus placeres y pesares, en sus individualidades y agrupaciones, en sus días y noches. Muy vitalista, empático, dulce, triste y sensual.

La lejanía y la memoria imposibilitan llegar al nirvana si está la rebelión de por medio. Rosalía de Castro no cree en la resignación.

PD) Aquí se puede escuchar esta reseña.

sábado, 23 de agosto de 2025

Omero: ILIADE

Me lo compré en Amazon.

Con mi valiente B2 de italiano a cuestas, me leí la traducción al ídem de La Ilíada de Maria Grazia Ciani. 

Y ya está, acá no es donde aparece el caballo de Troya, puedo asegurarlo.

Los héroes, monos con navajas casi todos, se matan entre ellos como si no hubiera un mañana después de 9 años de guerra. La piedad casi no existe, los dioses parecen salidos del universo de The Boys, o viceversa. Imposible que no hayan shippeado a Patroclo con Aquiles, y Héctor es el más humano de todos, su gentileza y empatía con niños y mujeres, su valor a pesar del miedo que a veces lo domina lo hacen el gigante moral de la historia. Con el destino en contra.

lunes, 28 de abril de 2025

Releyendo Quarto de despejo, de Carolina Maria de Jesús

Me lo trajeron de Brasil.

Hace un tiempo empecé a estudiar portugués, y Quarto de despejo es el primer libro en ese idioma que he leído. Me lo trajeron de Brasil hace unos meses, y le tenía ganas. Es la segunda vez que lo leo, aunque quizás lo haya leído tres veces (dos en español, en la edición argentina).

Tengo prestada mi traducción al español, pero cuando me lo devuelvan seguramente voy a comparar alguna cosa con otra.

Carolina Maria de Jesus, nacida en 1914, era una mujer negra y madre soltera de tres hijos, que vivía en una favela. Escribía un diario, entre otras cosas, que acabó siendo publicado en 1960. Se vendieron cientos de miles de ejemplares de su libro, en varios idiomas, y parece ser que casi todo el dinero se lo quedaron los hijos de puta de los editores, que son los mismos que señalan con el dedo a quien comete el pecado mortal de autopublicar en Amazon o en otro lugar, los hijos de puta.

La autora, como Emilio Salgari y tantos otros escritores, murió prácticamente en la indigencia después de llenar de oro a sus editores.

El diario de Carolina Maria de Jesus te deja sin aliento. Es repetitivo como la vida de quien tiene que levantarse todos los días antes del alba para ir a buscar agua pisando barro. Es luminoso cuando la belleza arrebata la pluma de la autora. 

Hay cosas que uno las lee una vez y se quedan para siempre. Que el hambre es amarillo, que su hija Vera llora cuando no tiene zapatos. Es un libro imprescindible.

martes, 18 de marzo de 2025

Estoy leyendo los cuentos de Onetti y de Germán Rozenmacher

Estoy leyendo lentamente cuentos de los dos, y son dos caras de la misma moneda, de alguna manera. Onetti va a piñón fijo, convencido locamente de lo que hace, y Rozenmacher es más dubitativo, más observador del mundo que lo rodea y atento de sus lectores, menos sabio, seguramente, como escritor, pero no por eso sin su intuición. Todavía voy por los primeros cuentos de ambos. El Onetti de sus primeros cuentos me agota rápidamente; de Rozenmacher me molestan cosas como dónde pone los adjetivos, pero la lectura es más ágil. 

viernes, 7 de febrero de 2025

Martín Caamaño: PÁLIDO REFLEJO

Me fascina esa capacidad inorgánica que tienen los posmos de buena cuna para enojarse de forma inorgánica, conscientemente injustificada, y descargar los frutos de su enfado sobre los hombros de quien tienen delante, sobre todo si están en una posición subalterna.

Uno de los personajes, cuando se entera de que ha muerto su padre, se enfada con la barba del doctor que se lo comunica. Después, tiene que controlar el fastidio ante los pésames que recibe. En otra historia, de otro autor, los empleados de una funeraria deben soportar los insultos de quien ha quedado huérfano por, básicamente, dirigirle la palabra. Y podría seguir con los ejemplos, si ahora mismo me acordara de más.

Los posmos gastamos pólvora en chimangos, diseminados y en franca expansión. Los escritores posmos lo saben, porque si hay algo que un posmo tiene es autoconsciencia, aparte de simulacros, texto, silencio, cartografías, piel, escritura y simulacros otra vez, por las dudas.



sábado, 11 de enero de 2025

John Boyne: TODAS LAS PIEZAS ROTAS

No sé si voy a leer esta novela de John Boyne. Por lo que parece ser, y creo que lo leí en la contratapa un día que lo tuve en las manos en un supermercado, es la historia de la hermana del protagonista, que después de mucha agua pasando bajo el puente se ha arrepentido de haber sido una niña nazi. Uf. No sé. Los personajes que fueron malos y se arrepienten y se vuelven buenos, no sé. Me cuesta creérmelos, y me cuesta perdonarlos. Sobre todo si han sido malos con compromiso político, esbirros del régimen, esas cosas. 

Creo que, muchas veces, estos cambios metidos a los personajes no son más que frivolidad de los creadores en complicidad con la frivolidad de los lectores o espectadores. Por ejemplo, Daniel Salazar, el siniestro y entrañable extorturador entrenado por la CIA para la represión en El Salvador. Yo, los exrepresores que conozco, son como los hijos de puta que siguieron desapareciendo gente acabada la dictadura en la Argentina, o como este otro hijo de puta, insultando y amenazando sin la más mínima vergüenza. Esto es lo que pasa en el mundo real, por lo que hay que ser muy frívolo para inventarse un Daniel Salazar más imposible que el más imposible de los personajes que un escritor posmo podría inventar. Entonces con la hermanita esta, qué pocas ganas tengo de ver cómo ha cambiado, de empatizar con ella y todo eso. 

sábado, 24 de agosto de 2024

Ian McEwan: AMSTERDAM

Creo que me lo regalaron.

Una serie de hombres se encuentran en el funeral de una tal Molly Lane, todos ellos antiguos amantes de la difunta. Un periodista, un compositor, un político de extrema derecha o poco menos, y la actual pareja de Molly.

Si no entendí mal, porque el libro lo leí solamente en inglés, resulta que la actual pareja de Molly da al periodista una serie de fotografías que ella tomó al político, y que el periodista entiende que podrían destruir la carrera del político. Y después pasan una serie de cosas.

Me gustó cómo durante el escándalo en torno a las fotos ilustra el escritor lo que es ser un idiota útil, por ejemplo. Las fotos son del político posando travestido, y con su publicación lo que se ilustraría sería la hipocresía de la derecha, que defiende un modelo de familia tradicional y cristiano, mientras que fuera de cámaras o frente a cámaras privadas hacen exactamente lo que quieren, como todos los demás. Pero hubo quienes consideraron que la intención de la publicación de las mismas era hacer escarnio sobre el travestimiento del político, y en un momento hay una manifestación de travestis frente al periódico denunciando esa cosa. Idiotas útiles que sólo beneficiaron al político facho.

El final de la novela me pareció bastante, bastante forzado. El escritor hace todo lo posible para justificarlo con un montón de cosas que hacen, sienten y les pasan a los dos protagonistas, pero no le veo yo la justificación a eso por ningún lado. De todos modos, una buena lectura.


jueves, 20 de junio de 2024

Philip K. Dick: Do androids dream of electric sheep?

No recuerdo cómo lo conseguí
La primera ve que leí esta novela tendría más de 15 y menos de 20, en español, y ahora, a los 50, la acabo de leer en inglés. Cómo funciona la memoria, me acordaba de tantísimas cosas apenas vueltas a leerlas. La tortura de la araña, el sapo eléctrico, la estupidez de los brillantes androides, etcétera.

Después de esta novela leí, creo que completa, El hombre del castillo, y ahí sí que casi no me enteré de nada. Y eso, si no me acuerdo mal, y si dejo de lado las adaptaciones para las pantallas, es lo último que hice con Dick, hasta hoy.

Creo que Do androids es una buena lectura antes o después de The Road y, quizás, de Leave the world behind, que todavía no leí, pero le tengo muchas ganas a pesar de la banda sonora for dummies de la adaptación de Netflix. Novelas en las que hay un apocalipsis y un estado de cosas nunca terminados de explicar, todo muy angustioso e irreparable. 

domingo, 3 de diciembre de 2023

Cormac McCarthy: LA CARRETERA

Lo leí simultáneamente

en inglés (Iberlibro)

y catalán (Todocolección).


Hace unos días terminé de leer The Road, de Cormac McCarthy. En un futuro postapocalíptico cubierto de cenizas y en el que solamente un puñado de seres humanos parecen haber sobrevivido sobre la faz de la Tierra a un acto de guerra que destruyó completamente la vida animal y vegetal, un padre y su hijo emprenden una larga marcha desde una zona fría de Norteamérica a alguna otra de clima más templado, y en la que pueda ser más fácil que este último pueda sobrevivir.

La novela está construida por fragmentos más o menos cortitos, a veces de un solo párrafo, separados por una línea en blanco. La historia se cuenta de manera más o menos lineal. Las pocas analepsis que hay sirven para completar el cuadro familiar, a la vez que muestran el porqué de la desaparición de la madre. Las pocas conversaciones que aparecen tienen la particularidad de que podrían ser, en muchos casos, intercambios dulces y afables o, al contrario, hostiles o ambivalentes. El padre y el hijo son dos seres humanos llevados al límite, ambos están traumatizados de todas las formas posibles por el desastre, físicamente destrozados y queriendo, todavía, vivir de acuerdo a unos valores propios que cada elemento y situación que los rodea pone a prueba. 

A mí la forma en que está escrita la novela me gusta. Así, más o menos, escribí mi última novela en español y la que estoy escribiendo en catalán, aunque mis fragmentos son más grandes. Me alivia ver que la forma en que estructuro mis textos no es absolutamente solitaria, porque me cuesta escribir de otra forma.

Mucha cosa críptica al modo de Hemingway o Carver, y mucha reminiscencia griega, me parece a mí. En un momento se cruzan con un viejo esquelético, y el protagonista acaba preguntándose si no será un dios que quiere poner a prueba su afabilidad con los mendicantes, y me sonó completamente a La Odisea que estoy releyendo, ahora en la maravillosa traducción de Emily Wilson.

jueves, 21 de septiembre de 2023

Ricardo Piglia: CUENTOS COMPLETOS

Creo que me lo encontré

en El Corte Inglés

a un precio razonable.


Desde hace un tiempo estoy metido hasta las patas en dos despedidas. Por un lado, escuchando sin parar versiones de "La partida", de Víctor Jara, y destrozándola con el charango y la quena. Por otro, Los Cuentos completos de Piglia, que terminó de preparar con el último aliento, básicamente.

Los veo a los que tocan "La partida", y me maravilla que la toquen tan bién y que no lloren mientras tanto. Y una sensación parecida, de un llanto entremezclado en los pulmones, es lo que a veces me pasa mientras leo los Cuentos completos, porque el tipo estaba diciendo adiós mientras preparaba el libro. 

¿Qué me pasa con Piglia? Respiración artificial me resultó insoportable. Estoy casi seguro de que no leí entero Formas breves, pero sí las Tesis sobre el cuento, que me resultaron absolutamente inspiradoras. Plata quemada no la leí, todavía, pero le tengo muchas ganas. ¿Y los Cuentos completos? No me gusta para nada el primer estilo de Piglia, la forma que construye las frases, las comas, el ritmo, las repeticiones de palabras, las rimas no evitadas, esas cosas. Sí me empieza a gustar más adelante, y cosas como las que hace el comisario Croce llegan un punto que me ganan por puntos, porque el personaje, a su manera, es entrañable. 

viernes, 25 de agosto de 2023

Salvador Espriu: LA PELL DE BRAU

Me lo compré en Amazon.

La pell de brau
es un clásico de la poesía en catalán del siglo XX. Es cortito e intenso, y con un modesto C1 de la JQCV entre pecho y espalda hay que leerlo con un diccionario cerca. Lo bueno es que hay muchas palabras que repite varias veces, y eso ayuda a asentar vocabulario.

Un crescendo bastante testosterónico el de las obsesiones desplegadas en el poemario.